viernes, 30 de noviembre de 2007

HAPPY BIRTHDAY TO ME!


El 30 de Noviembre de 1.980 a las 22'45h concretamente nació una niña bastante feota de ojos saltones, con el pelo de punta, bastante morena y peluda... (dicho por mi madre que por lo visto era de esos bebés feos feos de verdad). Han pasado veintisiete años y aún hay tantas cosas que podría haber hecho y que no he hice... por ejemplo, aún no he dejado de fumar, no he hecho puenting, no he hecho tantas cosas... pero si hay algo que celebrar no son las cosas que no hice sino las que aún puedo hacer, celebrar que estoy aquí para cumplir algunas sí y otras no... ya se irá viendo...
Me dedico a mí misma este video de cumpleaños feliz ¿patético? noooo que va, jajaja. Aprovecho para dar las gracias a todos aquellos que ya me han felicitado a pesar de que muchos ni si quiera leerán esto y que hace veintisiete años a estas horas aún estaba a punto de salir del vientre de mi madre, pero bueno aquí queda escrito. Gracias mamá, por tí estoy aquí y por tí también he resurgido de muchas situaciones que hubieran provocado que no cumpliera hoy años.
Un momento... hoy es mi cumpleaños ¡no el día de la madre! se me fue la pinza... pero cualquier día es bueno para celebrar que estamos aquí, sólo que hoy tengo la excusa perfecta. ¿Tengo excusa para comer tarta sacher? es la que me comería...




Muack! Molt´s d´anys Campeona

jueves, 29 de noviembre de 2007

El humor de Nik, Gaturro


Más tiras cómicas de este autor argentino en su página web, visítala!.

martes, 27 de noviembre de 2007

Veintitantos...

El viernes día 30 de Noviembre es mi cumpleaños. Nada más y nada menos que veintisiete años ya en este mundo ingrato, lleno de tristezas y alegrías, jejeje (el dramatismo que no falte) El caso es que hace un par de días recibí un email de Juan Carlos, un chico de Ourense que acaba de cumplir la treintena el pasado día 22 de Noviembre y que aprovecho una vez más para felicitarle.
Dedicado a todos aquellos que como yo rondan los veintitantos, más concretamente el cuarto de siglo (de 25 a 30 años)
Que razón tiene Juan Carlos cuando escribe lo siguiente: "Le llaman la 'crisis del cuarto de vida'. Te empiezas a dar cuenta que tu círculo de amigos es más pequeño que hace unos años. Te das cuenta de que cada vez es más difícil ver a tus amigos y coordinar horarios por diferentes cuestiones: trabajo, estudios,pareja, etc...Y cada vez disfrutas más de esa cervecita que sirve como excusa para charlar un rato. Las multitudes ya no son 'tan divertidas'... hasta a veces te incomodan. Y extrañas la comodidad de la escuela, de los grupos, de socializar con la misma gente de forma constante. Pero te empiezas a dar cuenta que mientras algunos eran verdaderos amigos otros no eran tan especiales después de todo. Te empiezas a dar cuenta de que algunas personas son egoístas y que, a lo mejor, esos amigos que creías cercanos no son exactamente las mejores personas que has conocido y que la gente con las que has perdido contacto resultan ser amigos de los más importantes para ti. Ríes con más ganas, pero lloras con menos lágrimas, y con más dolor. Te rompen el corazón y te preguntas como esa persona que amaste tanto te pudo hacer tanto mal. O quizás te acuestes por las noches y te preguntes por qué no puedes conocer a alguien lo suficientemente interesante como para querer conocerlo mejor. Pareciera como si todos los que conoces ya llevan años de novios y algunos empiezan a casarse. Quizás tú también amas realmente a alguien, pero simplemente no estás seguro si te sientes preparado para comprometerte por el resto de tu vida. Los ligues y las citas de una noche te empiezan a parecer baratos, y emborracharte y actuar como un idiota empieza a parecerte verdaderamente estúpido. Salir tres veces por fin de semana resulta agotador y significa mucho dinero para tu pequeño sueldo. Miras tu trabajo y quizás no estés ni un poco cerca de lo que pensabas que estarías haciendo. O quizás estés buscando algún trabajo y piensas que tienes que comenzar desde abajo y te da un poco de miedo. Tratas día a día de empezar a entenderte a ti mismo,sobre lo que quieres y lo que no. Tus opiniones se vuelven más fuertes. Ves lo que los demás están haciendo y te encuentras a ti mismo juzgando un poco más de lo usual porque de repente tienes ciertos lazos en tu vida y adicionas cosas a tu lista de lo que es aceptable y de lo que no lo es. A veces te sientes genial e invencible, y otras...solo,con miedo y confundido. De repente tratas de aferrarte al pasado, pero te das cuenta de que el pasado cada vez se aleja más y que no hay otra opción que seguir avanzando. Te preocupas por el futuro, préstamos, dinero... y por hacer una vida para ti. Y mientras ganar la carrera sería grandioso, ahora tan solo quisieras estar compitiendo en ella. Lo que puede que no te des cuenta es que todos los que estamos leyendo esto nos identificamos con ello. Todos nosotros tenemos 'veintitantos' y nos gustaría volver a los 15-16 algunas veces. Parece ser un lugar inestable, un camino en tránsito, un desbarajuste en la cabeza... pero TODOS dicen que es la mejor época de nuestras vidas y no tenemos que desaprovecharla por culpa de nuestros miedos... Dicen que estos tiempos son los cimientos de nuestro futuro. Parece que fue ayer que teníamos 16... ¿¡Entonces mañana tendremos 30!? ¿¿¿¡¡¡Así de rápido!!!???HAGAMOS VALER NUESTRO TIEMPO... QUE NO SE NOS PASE! La vida no se mide por las veces que respiras, sino por aquellos momentos que te dejan sin aliento...Esto quizás le ayude a alguien a darse cuenta que no esta solo entre tanta confusión..."

sábado, 24 de noviembre de 2007

;-)

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Con unas frasecillas y ya soy feliz...


"Esto va muy bien, pero que muy bien... para los años de evolución de diabetes que tienes estás perfecta"
"Dile a Losada que tus ojos están perfectos"
"Cuídate y sigue así de bien"
Dr. Castanera. Oftalmología. Hospital Can Misses.

Una de mis mayores obsesiones sobre las complicaciones de la diabetes es el fondo de ojo. Mi abuela materna era diabética y estaba ciega, tan sólo veía sombras, todo se lo provocó una hiperglucemia...
Hoy he tenido consulta con el oftalmólogo para revisar mi fondo de ojo y, como siempre, iba con miedo. ¡Qué alegría me he llevado cuando una vez más se confirma que todo es totalmente normal! El año pasado en un centro óptico me dijeron que era como el de un niño, intacto. Y este año se confirma que no hay complicaciones. Quería compartirlo con todos vosotros porque esta noticia me hace tremendamente feliz.

¡Os saludo con una gran mirada desde lo más profundo de mis ojos!

Cuentame un cuento...

EL AMOR Y LA LOCURA

En el principio de los tiempos, cuando no existía nada. Cuando ni siquiera el tiempo existía porque nadie había inventado nada para llevarle la cuenta. Cuando el hombre todavía no existía, en mitad del universo estaban reunidos los vicios y las virtudes que más tarde poblarían a los humanos en mayor o menor medida.

Y los vicios y las virtudes se pasaban todo el día discutiendo y peleando, sobre todo azuzados por la Ira y la Discordia. Y discutían sobre quien habitaría el cuerpo de los humanos, si los vicios o las virtudes. Y no se ponían de acuerdo porque unos decía que habría mas virtudes que vicios en los humanos y otros que al revés, que sería mayor el número de vicios que estarían en los humanos.

Y como nadie se ponía de acuerdo. La Locura, que estaba loca, tubo una idea que le pareció genial. Y dando brincos en mitad de la reunión dijo:

- Tengo una idea, tengo una idea para solucionar la discusión.

Todos se quedaron expectantes. Y la Locura dando carreras sin ton ni son y saltando por todos lados dijo:

- Es una idea genial que seguro que no falla. Sí, sí, sí, sí

En este punto la Intriga, que estaba realmente intrigada, pensó:

- "¿Cuál será la idea tan buena que ha tenido esta Locura? "

Y la Locura seguía dando botes y haciendo cabriolas y diciendo:

- ¡Lo tengo! ¡Lo tengo!.

Y la Intriga que estaba cada vez más intrigada, azuzada por la Curiosidad preguntó por fin:

- Oye, ¿Y cual es esa idea tan buena?.

La Locura dio un brinco y después otro y dijo:

- Muy fácil, muy fácil, muy fácil. ¡Se trata de un juego!.

Como la Locura seguía dando saltos y no parecía que fuese a decir nada más, la Intriga preguntó:

- ¿Y que juego es?

- Es muy sencillo, es un juego genial y muy divertido. - dijo la Locura - Es el juego del escondite.

Entonces la Intriga sí que se quedó intrigada. Y como ya no podía soportar tanta intriga dijo:

- ¿Y qué demonio de juegos es ese?.

- Muy fácil, muy fácil, muy fácil. - dijo la Locura dando vueltas alrededor de la Intriga - Uno de nosotros se pone a contar de uno a cien de cara a un tronco muy grande y con los ojos tapados. Y los demás salen corriendo a esconderse donde puedan. Luego el que cuenta sale a buscar a los demás. Si al último que encuentre es una virtud, serán las virtudes las que habiten al hombre en mayor número, si es un vicio serán los vicios los que habiten a los humanos.

Entonces alguien entre la multitud dijo:

-¿Y si encuentra una pareja de virtud y vicio?.

La Locura pensó un instante y dijo:

- Muy sencillo, se repartirán por igual.

La Inteligencia, que hasta entonces se había creído la más inteligente pensó:

- "Vaya ideota que se le ha ocurrido a esta Locura. ¿Por qué no se me habrá ocurrido a mí?."

Entonces la Intriga preguntó:

- ¿Y quien va a contar?.

Y la Ternura dijo:

- Anda, Locura, ya que se te ha ocurrido a ti tan buena idea, ¿qué mejor que seas tú quien cuente?.

- De acuerdo, de acuerdo, de acuerdo. - dijo la Locura.

Y se fue a un tronco a contar:

- Veintisiete, cuarenta y dos, catorce, sesenta...

Todas las virtudes y los vicios salieron corriendo a esconderse.

La Justicia cogió de la mano a la Verdad, porque la Verdad siempre acompaña a la Justicia, y se fueron hasta un río que pasaba por allí cerca. Era un río de aguas cristalinas y puras. Y la Justicia dijo:

- Nos esconderemos aquí, para que luego digan que la Justicia no es clara. -

Y la Justicia se escondió en el fondo del río junto con la Verdad.

La Ensoñación cogió a la Ternura de la mano y dando saltitos se fueron a esconder detrás de una nube rosa. Y allí comenzaron a pintar las nubes de tonos morados, rojos, rosas y azules. Y es por eso que en los atardeceres el cielo se llena de nubes de colores.

La Lujuría cogió de la mano a la Pasión y juntas escalaron una montaña para esconderse en ella. Pero una vez dentro la temperatura empezó a subir y las rocas a calentarse y a fundirse hasta que la Lujuría y la Pasión hicieron nacer un volcán en aquella montaña.

La Pereza no se movió de donde estaba. Con el sueño que tenía ella, se iba a molestar en esconderse. Vamos, y se echó a dormir detrás de un banco que había por allí cerca.

Y así se fueron escondiendo todos, todos menos dos.

- treinta y tres, cincuenta y ocho, siete...

La Envidia, envidiosa como siempre, quería saber donde se escondía todo el mundo y se quedó allí en medio.

- setenta y siete, ochenta y seis, cincuenta y uno...

El otro que no se escondía era el Amor. Porque el amor es indeciso y no sabía dónde esconderse.

La Locura estaba llegando al final de la cuenta:

- noventa y ocho...

El Amor y la Envidia no sabían dónde meterse. La envidia vio un pino y se subió en lo alto.

- noventa y nueve...

En el último momento el Amor se tiró a un rosal de rosas rojas donde nadie se había escondido porque estaba lleno de púas.

- y ¡cien!.

La Locura se dio la vuelta y empezó a buscar a sus compañeros.

- ¡Cruz por la Lealtad!.- La Lealtad, leal como era, no se había movido del lado de la Locura.

- ¡Cruz por la Esperanza!.- La Esperanza se había escondido cerca pensando que quizá no la encontrarían.

- ¡Cruz por la Ignorancia!.- La Ignorancia, despistada salió preguntando

- ¿A qué estamos jugando?

- ¡Cruz por la gula que está comiendo pasteles!.

- ¡Cruz por la Soberbia!.

La Soberbia salió muy encendida y dijo:

- Me había escondido muy bien, ¿A que me has encontrado de las últimas?, ¡Vamos, con lo bien que me escondo yo!

- ¡Cruz por la Humildad!.

La Humildad se acercó a la Locura y le dijo:

- La verdad es que me has encontrado un montón de bien.

- ¡Cruz por la Pereza!.

La Pereza seguía durmiendo plácidamente a pesar de todo el alboroto que la Locura estaba montando.

La Locura llegó hasta el río de aguas cristalinas, miró al fondo y vio a la Verdad y a la Justicia. Y gritó:

-¡La Justicia y la Verdad están allá abajo!.

La Justicia, que vio que la habían visto, revolvió el fondo para que las aguas se volvieran turbias y no pudieran verlas. Y le dijo a la Verdad:

- Tú quédate aquí que yo saldré por las dos y convenceré a la Locura de que no te ha visto.

Y la Verdad le hizo caso y allí se quedó, y la Justicia salió corriendo detrás de la Locura, y corría más y más hasta estar a punto de alcanzarla cuando de repente se tropezó con una piedra y se cayó. Con la caída se había lastimado una rodilla, pero aun así se levantó y siguió corriendo cojeando, pero cuando llegó la Locura ya había llegado.

Es por eso que la Justicia cojea, pero siempre llega. Y desde entonces a la Verdad no se le ve por ningún lado.

Entonces la Locura se fijó en que la montaña donde se habían ocultado la Pasión y la Lujuria ahora era un volcán.

-¡Qué raro! - se dijo la Locura. Y fue a investigar.

Así que la Locura subió por la ladera del volcán y se asomó al borde del cono. Y allá abajo, en una repisa de piedra Pasión y Lujuria estaban dando rienda suelta a todo lo que representaban. La Locura, avergonzada, dijo mirando para otro lado:

-¡Cruz por la Lujuria y la Pasión que están ahí abajo haciendo cosas feas! - y se fue corriendo dejando a la Lujuria y a la Pasión, quienes no se habían enterado de nada, con sus cosas.

Luego la Locura miró al horizonte y vio nubes de colores en forma de dragones, elefantes, princesas, duendes y castillos. Y pensó la Locura:

- "Esto parece cosa de la Ensoñación, y si la Ensoñación está por aquí la Ternura no tiene que andar lejos".

Y efectivamente, subió hasta las nubes y allí vio a la Ensoñación contándole cuentos a la Ternura y esta mientras tanto hacía nubes con las formas que le relataba la Ensoñación. Y la Locura, viéndolas tan atareadas no quiso molestarlas y escribió en una nube: "¡Cruz por la Ensoñación y la Ternura!." Y se fue.

La Locura ya había descubierto a todo el mundo menos a dos: la Envidia y el Amor (ya que a pesar de lo que decía la Justicia, ella tenía una cierta idea de por donde estaba la Verdad. Los locos están locos, pero no son nada tontos). Ya no sabía dónde buscar y miró al cielo para pedir ayuda. Y con esto vio a la Envidia que estaba en lo alto del pino.

- ¡Cruz por la Envidia!.

La Envidia, envidiosa de que no hubieran encontrado al Amor, se bajó del árbol y dijo:

- Pues el amor está escondido en esas zarzas.

La Locura dio vueltas a la zarza pero no vio al Amor, y es que el Amor es difícil de encontrar a veces.

- Pero busca bien, que está ahí.- dijo la Envidia.

La Locura intentó apartar las zarzas con las manos pero se pinchó

-¡Ay!

Y es que a veces el Amor hace daño sin querer.

- Pero busca bien, que seguro que está ahí. - azuzó la Envidia.

La Locura ya no sabía que hacer y cogió una horca de dos puntas y comenzó a pinchar las zarzas con ella. Finalmente se oyó un grito que dejó a todos helados:

-¡Ahhhhh!. -

El Amor salió de las zarzas con las cuencas de los ojos vacías bañadas en sangre en sangre. La Locura no sabía que hacer, todos le estaban mirando, y sintiéndose culpable por lo que había hecho le prometió al Amor que a partir de ese momento sería su lazarillo.

Y es por eso que dicen que el Amor es ciego y siempre va acompañado por la Locura.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Lazo de unión, 1956. Litografia de Maurits Cornelius Escher

Dos espirales se unen para formar a la izquierda una cabeza femenina y, a la derecha, una cabeza masculina sin un final que enlaza con las dos frentes. Como en todos los grabados de Escher se representa la unidad de una realidad dual. La ilusión de corporeidad está reforzada con esferas que flotan delante, detrás y dentro de ambas caras.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

martes, 6 de noviembre de 2007

Reflexionando...

Ultimamente me está empezando a dar palo dormir por las noches por el tema de las hipoglucemias ya que he tenido varios episodios de hipoglucemia severa tanto de madrugada como por la mañana.
Hace años recuerdo que me pasaba con la NPH pero mi cuerpo reaccionaba, despertaba empapada en sudor frío y con unos temblores espantosos; vivía con mi familia y aún así no les despertaba, me apañaba yo sola.
Ahora vivo sola y ultimamente no me noto las hipoglucemias igual que antes. Estoy usando LANTUS y hasta ahora no había tenido ningún problema con ella pero estoy planteándome ponermela a mediodía o por la mañana para evitar esas posibles hipoglucemias (no sé si dormida o qué).
Buscando información acerca del tema me he encontrado con un montón de artículos sobre alcoholismo (que no es mi caso) o hipoglucemias en la "sala despertar" tras una operación (tampoco lo es). Me he encontrado mensajes de otros diabéticos con la misma situación, el mismo pánico y obsesión; la mayoría de ellos de ánimo y buenos consejos: como medirse de madrugada o cambiar de hora la LANTUS. Pero sin duda lo que más me ha llamado la atención es que una vez más se confirma que hay gente para todo y sino mirad el comentario que me he encontrado en el foro de diabetesjuvenil, lo transcribo tal cual:

"Duermes sola? Vives con alguien mas? Si es asi las posibilidades de morir por coma hipoglucemico son casi inexistentes ya que normalmente les pasan a gente que viven solas y estan muchas horas con la glucosa baja. Conclusion, si vives con alguien mas no te preocupes."

Viendo semejante comentario y muchos otros que me he encontrado de este tipo y que prefiero no comentar, me doy cuenta de que por suerte no vivo con ese miedo (a mi manera de ver bastante absurdo, sin ánimo de ofender a nadie).
Conclusión: hay que tomar medidas para evitarlo en lo posible pero nunca jamás pensar que la pobrecita que duerme sola va a morir por algo así.
Diabéticos que viven acompañados:

¿Cuándo habéis sufrido una hipoglucemia dormidos habéis despertado a vuestra pareja, vuestra familia, vuestra mascota, a aquellos que viven con vosotros? ¿A qué no?
Yo ante todo soy diabética pero por ahora no soy sonámbula y consciente de lo que está ocurriendo mientras duermo (¿conocéis a algún sonámbulo que sea consciente de sus actos?).
Hacer una vida normal incluye, en ocasiones, vivir sola; pensad en cuanta gente vive sola en este mundo y no por ello tienen más riesgo de padecer un infarto y morirse durmiendo.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Diez mandamientos para reconstruir la autoestima

Esta entrada va dedicada a las personas que, como yo, tenemos la autoestima un pelin baja, por no decir demasiado.
Sin ánimo de parecer egocéntrica me la dedico a mi misma, que falta me hace seguir los consejos que se citan más abajo.

Si estás cansado de sentirte “menos que”; si tienes miedo de actuar y hacer realidad tus sueños; si sientes que hagas lo que hagas, el fruto de tus acciones nunca es “bueno”, entonces, tu autoestima necesita un empujón.
Tener una autoestima baja puede tener consecuencias lamentables en la calidad de tu vida. Esta falta de confianza hace que tomes menos riesgos, lo que limita tus oportunidades, tanto en el aspecto personal como en el profesional.
De esta manera, te transformas en un ser renuente a expresar y a asimilar tus necesidades. Probablemente, además, vivas obsesionado con los errores del pasado.

Claves para elevar tu autoestima y mejorar tu calidad de vida:

1. Deja de compararte con los demás. Compararte en una forma negativa a las otras personas continuará destruyendo tu autoestima. ¿Por qué continuar con este juego en el que tú pones las reglas en tu contra, y en el que no ganarás?

2. Deja de tirarte abajo. No hay manera de elevar la autoestima si constantemente repites comentarios negativos acerca de tus aptitudes y capacidades. De esta manera, las otras personas recogerán tu mensaje y tendrán una triste imagen de ti. Entonces, pregúntate: ¿cómo suelo tratarme? Evita lastimarte por los errores del pasado. Aprende a reformularlos de modo que puedas analizarlos a partir de una visión objetiva.

3. Usar afirmaciones es una excelente manera de elevarla. Si puedes programarte para repetir frases negativas sobre tu persona, también puedes hacerlo para crear el hábito de pensar (y decirte) comentarios positivos sobre ti. Cuando lo hagas, permítete experimentar los sentimientos positivos en torno a tus comentarios. Si lo deseas, puedes recurrir a frases conocidas que te hagan sentir bien.

4. Recibe los cumplidos con los brazos abiertos. No los deseches ni los ignores. Cuando muestras indiferencia, en realidad, te estás diciendo que no lo mereces o que no eres digno del halago, lo que refleja tu baja autoestima. Por otra parte, esta actitud terminará por hacer que los otros no te premien ni te reconozcan por tus capacidades.

5. Saca provecho y utiliza los programas, talleres, y libros que tengan que ver con la elevación de la autoestima y con el desarrollo de una actitud más positiva. Cualquiera sea el material que utilices, puedes emplear técnicas de aprendizaje subliminal, que se plantarán en tu mente e intentarán dominar tu conducta.

6. Rodéate de gente positiva y sustentadora. La gente que te rodea influye tus pensamientos y acciones. Las personas negativas pueden destrozar tus ideas, haciendo añicos tu autoestima. Cuando estás rodeado de personas sustentadoras, te sientes mejor contigo mismo, y el nivel de autoestima se eleva. Aprende a rodearte y a crear su propia red de gente positiva.

7. Toma conciencia de tus cualidades y capacidades. Muchas personas, se dedican a subestimar sus capacidades, en lugar de apreciar su repertorio de atributos. Aprende a descubrir, valorar y a afirmar la gran cantidad de cualidades que posees. Si no encuentras el camino para hacerlo, pregunta a tus amigos, familiares o compañeros de trabajo: descubrirás aptitudes y cualidades que nunca habías imaginado poseer.

8. Deja de soportar cualquier cosa. No expresar ni acusar recibo de tus necesidades significa que estás tolerando más de la cuenta. Encuentra aquellas cosas o personas con las que eres demasiado tolerante y elimínalas de tu vida. Al hacerlo, estarás postulando un mensaje de autovaloración.

9. Contribuye positivamente con los demás. Esto no significa que hagas por los demás lo que ellos no hacen por sí mismos. Pero, cuando haces una contribución positiva, comienzas a sentirte más saludable, incrementándose tu sentido de autovaloración.

10. Sumérgete en el trabajo y actividades que amas. Muchas personas dejan de hacer aquellas actividades que más disfrutaban. Destina algo de tu tiempo libre a tus actividades recreativas favoritas.

domingo, 4 de noviembre de 2007

viernes, 2 de noviembre de 2007